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Cómo Criar Agapornis

Los agapornis son unas avecillas cantarinas, alegres y una de las mejores compañías que puedes tener. Por eso, muchas veces los dueños de un ejemplar deciden que es momento de sacarle crías.

Factores como la jaula, el nido y la alimentación son cruciales para lograr el cometido.

El proceso de reproducción de esta especie tiende a ser un tanto complicado, para algunos ejemplares más que para otros, por lo que siempre se recomienda la presencia u orientación de expertos.

Más no te preocupes; sí deseas obtener más crías, tienes los recursos, disposición y posees dos miembros que  cruzar, entonces podrás hacerlo siendo principiantes.

Para ello te daremos una serie de consejitos que te ayudarán con esta labor.

Cosas a tomar en cuenta antes de la cría

Se debe disponer de un ejemplar de cada sexo. Esto lo debemos tener muy claro por lo que se realizaría un sexaje por ADN o llevaría con un profesional en caso que el loro no presente dimorfismo sexual.

Deben contar con un año de edad mínimo, para que en el caso de la hembra, tenga su pelvis más formada y no peligre al momento de la puesta.

Los loritos deben ser de la misma especie, de otro modo obtendremos un híbrido y este podría salir estéril.

Las mezclas aceptadas surgen de un Fischeri, Personata, Lilianae y Nigrigenis, que tienen el círculo blanco; y por otro lado Roseicollis, Swindernianus, Cana, Taranta y Pullarius, que no lo poseen. Así puedes tener tu mezcla sin correr tanto riesgo.

Totalmente prohibido cruzar Agapornis que tengan la misma sangre, porque tendríamos polluelos con patologías congénitas o directamente no se formarían bien.

Disponer de una jaula amplia y equipada con un nido adecuado.

Cuál es la importancia de la jaula para la reproducción

Los inseparables son periquitos que buscan la libertad de todas las formas posibles; una buena jaula con espacio suficiente para volar cada que les plazca les hará sentirse animados y cómodos; su comodidad es una garantía de que se reproducirán llegado el momento.

Es importante ubicarla en una zona tranquila del hogar, donde no hayan ruidos de otras mascotas o urbanos; para que no se estresen y puedan seguir el curso.

Qué debe tener la jaula específicamente para la cría

Primeramente unos comederos de los que los padres se alimentarán para llenar el buche de sus crías, así como bebederos.

Les suministraremos frutas, vegetales, semillas y otros alimentos que les favorezcan para que estén grandes y fuertes.

Incluir el calcio, que favorecerá la correcta formación de los huevos y dotará de fuerza a la hembra al momento de la puesta. Disminuyendo el riesgo de una retención del huevo.

Los nidos juegan un rol vital para la reproducción, mantener uno o más dependiendo del número de pericos que estén en la jaula. Sí son dos parejas debe sobrar uno.

Papel del nido en el proceso

El nido es el lugar donde sucederá todo, tener uno espacioso y bien ubicado le dará la seguridad de una reproducción exitosa.

Los nidos se ubican en la zona superior de la jaula, pues les encantan las alturas; de forma rectangular y con tapa corrediza para que podamos ver lo que ocurre dentro.

El nido otorga una privacidad que necesitan los Agapornis para la reproducción; debemos dejarlos solos allí y darles su espacio para que no estén nerviosos o incómodos.

En él estarán los polluelos durante su primera semana de vida, se alimentarán allí y resguardarán del frío hasta que tengan sus plumas y sepan volar, así como mantenerse por su cuenta.

Incluso, colocar un nido se ha comprobado estimula a las aves para tener crías sí son una pareja. Pero un plus es colocándole hojas, eso asegurará la puesta.

Qué debe incluir el nido

La hembra lo preparará con los papeles que le proporcionemos, así como hojas diversas y ramitas; sus favoritas son las palmas y las hojas de laurel. Ella se encarga de cortarlas y ubicarlas naturalmente.

La base no puede ser lisa, o se formarán “patas de rana” en nuestros pajarillos, eso es cuando se les abren y su cuerpo está muy hacia adelante, por lo que no se pueden parar bien y acaban muriendo.

Una vez nacidos, el nido será el refugio de nuestros nuevos amiguitos. Y sí son papilleros será más importante todavía.

Cómo cuidar un agapornis papillero o bebé

Podemos tener un inseparable salvaje, que sea criado por sus padres hasta que pueda alimentarse por su cuenta; o extraerlo del nido a partir del día 20 de nacido y volverlo un papillero.

Los papilleros son esos polluelos criados por humanos desde el inicio, y reciben ese nombre porque fueron alimentados a base de papilla.

La edad es un tema imperativo, porque sí sustrae antes de los veinte días es casi seguro que morirá al estar indefenso ante cualquier enfermedad. Desde ese día se acostumbran a la alimentación por inyectadoras o jeringas.

Pasados los 25 días se puede adiestrar y acostumbrar, pero no será tan unido a su amo.

La decisión de criarlos por nuestra propia mano es compleja, porque requerirán de toda nuestra atención y una vez retraídos del nido no podremos volver a meterlos, pues sus padres lo rechazarán.

Para evaluar tu decisión, te presentamos ciertas previsiones a tomar en cuenta.

Cosas que requerirá la crianza de un papillero

Habrá que buscarle un nuevo nido, donde esté calentito pero a nuestra vista. Algunos los colocan en cajas de zapatos que acolchan con papel periódico,  pero también podemos usar envases como tuppers, o cestas de mimbre.

Hay que limpiarlos muy bien y más seguido que los otros nidos, porque al ser pichones sus heces son más olorosas y dañinas.

Debemos contar con una lámpara o fuente artificial de calor constante, sirven los mantos eléctricos y las piedras térmicas.

Estar a merced de su horario de comida. Lo alimentaremos cinco o seis veces por día hasta el día 10, eso incluye la comida nocturna; a medida que crezca esto se irá reduciendo, pero se debe tener paciencia. Solo se debe volver a alimentar cuando haya vaciado su buche.

Las papillas podemos conseguirlas en cualquier tienda de mascota o aviario, pero también hay maneras de prepararlas por nuestra cuenta, en caso de no disponer del dinero o tiempo para ir a comprarlas.

Cómo preparar una papilla para Agapornis

Normalmente las mezclas para papillas que venden en las tiendas traen sus instrucciones; son realmente sencillas. Algunas de estas marcas son Nutribird, Exact y Pstittaccus.

Lo primero es colocar a calentar un poco de agua, puede ser dos medidas de inyectadoras de 5ml o un poco más. No debe estar hirviendo pero sí lo suficientemente caliente como para que se conserve así hasta dársela al pajarillo.

Anexar una medida del polvo especial y revolver hasta que luzca homogénea. No pueden quedarle grumitos ni estar muy aguada, ir agregando más mezcla de ser necesario hasta que la consistencia luzca suave y uniforme.

Sí no dispones de los medios, puedes preparar tu propia papilla casera siguiendo esta receta.

Calentaremos el agua mientras trituramos unos pedacitos de manzana y zanahoria, a los cuales anexaremos pan rallado. Cuando ya esté lista mezclaremos todo con la yema de un huevo previamente cocido hasta asegurarnos que se vea compacta y espesa.

La última opción es administrar papilla de bebé hecha de frutas, pero sin leche, grasas o azúcar, ya que no son alimentos aptos para los polluelos y los enfermarían.

De qué forma suministrarles la papilla

Primero debemos llenar la inyectadora con el espeso líquido, lentamente para que no entre el aire.

Los sacaremos del nido improvisado por un momento y colocaremos la jeringuilla en su pico para empujar la mezcla. Tomándonos el tiempo de que la ingieran bien.

Sí se tiene un poco más de experiencia puede usarse una sonda, cuchara de azúcar o la mano.

Jamás debemos darle lo que haya quedado en la jeringa de la toma anterior, es preferible que se pierda y preparar otra. 

Cada vez se incrementará la cantidad de papilla por toma, aunque estas no sean tan continuas. A los 30 días podremos dejar de darle papilla e iniciar con la dieta de semillas, frutas y vegetales.

Como al principio no querrán, lo mejor es incorporarlas poco a poco y colocando una mínima cantidad de papilla sobre el nuevo alimento.

Una vez que lo acepten comenzará a ser más llevadera su crianza.

Ventajas de criar inseparables

Lo positivo de tener un papillero o criar un bebé Agapornis desde el día uno, es que el vínculo entre lorito y amo será más fuerte que al adquirirlo desde la juventud.

Quienes se han arriesgado a pasar por el proceso mantienen una vida más feliz y tienen la confianza de dejar fuera de su jaula al ave, ya que saben que no se escapará, y la pudieron adiestrar con más confianza.

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